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domingo, 5 de julio de 2015

Vuelvo

Vuelvo,
a un tiempo inexacto,
al origen intacto del acto,
a aquel pacto sin tacto
que redacto y me retracto,
para que todo quede intacto.

domingo, 28 de junio de 2015

Nacimiento

Naciste una madrugada y las estrellas bailaron al son de los latidos de tu corazón. La luna eclipsó esa noche porque con la luz de tu rostro ya era suficiente. Allí, en una tierra que no era la tuya, tus pulmones inhalaron la primera dosis de oxígeno. Tus ojos se llenaron de lágrimas al percibirte en un mundo caótico y extraño. Tus puños se cerraron proponiéndote combatir en él y aún lo sigues haciendo, luchas con una sensibilidad que acaricia los poros de cada piel que te escucha hablar de revolución. Y es que revolucionas la vida y, hasta la muerte, de quién comparte tu misma atmósfera. Nunca te has dado cuenta, pero llevas en el pelo vientos de cambio para derrumbar muros y agitar consciencias.
 No estuve allí. Pero así me imagino siempre tu irrumpir en la vida.

Tuxi.

jueves, 19 de marzo de 2015

Ven


Ven,
que te invito a compartir atardeceres
cuando no encuentres tus amaneceres.

Ven,
que te abrazaré tan fuerte en las noches
que tus pesadillas serán derrotadas.

Ven,
que la luna nos alumbra el camino
a pesar de ser tú, estrella de guía.

Ven,
que te ofrezco el mapa de mis constelaciones,
para que me encuentres y me emociones.

Ven,
que te espero sentada entre flores,
con un 'te quiero' y sin temores.

Ven,
sólo ven.

Tx.

martes, 3 de febrero de 2015

Nombrarte..


Nombrarte es hacerte tangible, real,
es traerte aquí, a la vida,
hacerte respirar, latir, vivir.

Sentirte cerca, perceptible,
darle voz a lo que me grita por dentro.

Nombrarte es dejarte en manos del viento,
para que haga contigo lo que quiera,
como, por ejemplo, llevarte lejos.
Y temo que la distancia (te) haga desaparecer
ese vuelco al corazón que me da cuando te miro.

Nombrarte es romper la barrera del sonido
con el silencio que escribo sobre un pentagrama.

Nombrarte es abrir la batalla
entre la razón y el corazón.

Nombrarte es darte la existencia,
sin haber resuelto la mía propia.

Tuxi...

martes, 20 de enero de 2015

¡Cómo ha cambiado el amor!


¡Cómo ha cambiado el amor!

Antes el Amor llegaba en forma de epístola.
Los sentimientos por sí solos
cogían la pluma y escribían versos.
Las emociones se iban perfilando
con la más fina y cuidada grafía.

Con ansia se aguardaba la próxima misiva,
y mientras llegaba, la ilusión creaba magia.
La venida del cartero era un evento más,
en el acto de amar.

Era el momento de abrir la carta
 e inundarse de su olor,
acariciar el papel
y percibir las hendiduras de su pluma.

Sentir tener un tesoro entre tus manos,
que sólo podrá ser borrado,
 por las lágrimas de tus ojos
o por el fuego de la hoguera.

(No todos eran poetas).

Marta Gr.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Relato breve..

         Probando... 1, 2, 3...
         Aquí os dejo un relato breve que he tenido que escribir en unos quince - veinte minutos para una actividad, la cual consistía en contar una misma escena en primera persona por más de un personaje.

Me despertaron sus pasos dirigiéndose hacia la cocina. Miré el reloj y eran las cuatro. No sabía qué era lo que le estaba ocurriendo las tres últimas noches, se levantaba siempre como perdida sin un destino prefijado. Me tenía preocupado, llevaba una semana sin querer contarme nada de lo que le había pasado aquel día, no entendía su situación. Aunque en verdad creo que nunca he llegado a comprender su complejo mundo interior.

Me he vuelto a despertar asustada, con un pánico atroz, siento mis pies fríos y el cuerpo como si llegara a su fin, no siento ninguna constante vital, una parte de mí muere cada noche y no sé el porqué. Me he levantado con cuidado para no despertarlo y he ido a por una infusión para calmar mi taquicardia. Mis manos no paran de temblar y no soporto más estos fantasmas que me acechan en la oscuridad. Siento mis pies partiéndose a cada paso que doy para intentar ordenar todo este caos. Necesito aire, me ahogo.

Me incorporé en la cama. ¿Qué le pasa? La siento andar en la cocina y no sé si ir a hablar con ella. Estoy asustado, escucho su respiración muy fuerte ¿necesitará mi ayuda? Ha abierto la ventana, quizás sólo pida aire. Voy a intentar volverme a dormir, no soporto oírla temblar y llorar. Tengo miedo de todo lo que le pasa por su cabeza.

Por fin el viento entra por la ventana, mi cuerpo lo estaba pidiendo a gritos, aunque me provoque estos escalofríos al mezclarse con mis lágrimas. Me siento en el filo de la ventana, quiero más y más aire, quiero alas, quiero volar, quiero llegar a esa libertad tan anhelada.

¡No!¡No!¡No! ¡No puede ser! ¿Qué ha sido eso? En un instante, la adrenalina vertida en mi torrente sanguíneo me hace saltar y correr hacia la ventana. Siento pánico. Me asomo. Lo ha hecho.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Yo no escribo poesía, sólo intento resolver mi existencia.


Me llamaron poeta
y aún no entiendo por qué.
Yo no escribo poesía,
solo dejo que 
mis contradicciones,
mis emociones más primarias,
mis sentimientos más puros,
mis miedos más profundos,
mis dudas infinitas,
mis razonamientos más complejos,
mi existencialismo más puro,
la pasión, el amor, la felicidad,
la tristeza, la nostalgia, el desamor,
combinen letras para crear palabras,
y que estas palabras engendren versos
que me respondan a la eterna pregunta:


¿Quién soy?

Tuxi