expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

viernes, 6 de diciembre de 2013

Es, simplemente, Córdoba.




Es el reflejo de una ciudad en el río,
es un puente romano,
es un naranjo con olor a azahar,
es un olivo centenario, 
es calle, calor y luz,
es un paseo,
es una flor y aroma,
es una imagen
es tranquilidad, paz,
es una necesidad,
es una vuelta al pasado,
es una charla constante,
es naturaleza en libertad,
es origen, un presente continuo,
es un respiro de aire fresco,
es plaza, gente, familia y amigos.
Es, simplemente, Córdoba.

Tuxi.. Carpe diem
Foto y texto

jueves, 3 de octubre de 2013

Gritarle al viento..


Gritarle al viento..
los recuerdos pasados,
los sueños olvidados,
los deseos venideros,
los secretos escondidos.

Gritarle al viento y
que vuelen todos los sueños.

Gritarle al viento:
libertad.

Marta Gr.
Foto y texto

sábado, 23 de febrero de 2013

Seis son.

Seis son los inviernos que nos unen.
Pocas son las estaciones que nos separan.
Infinitos son los sentimientos,
que a veces parecen no tener límite.
El tiempo y la distancia padecidos,
que parece hacernos más fuerte.

Callarte con un beso y
amarte con tan solo un abrazo.

El miedo, quizás, de darlo todo a la primera
o, quizás, de esperar demasiado.

Crear un planeta para los dos
cada vez que nos encontramos a solas,
y que los demás sean extraterrestres
de nuestro amor particular.

¿El comienzo? Un inesperado beso
con el que unimos dos cuerpos pletóricos
de ganas de amar.
Una ilusión compartida.

El recuerdo de una ciudad
donde los únicos náufragos
éramos Tú y Yo.




viernes, 30 de noviembre de 2012

Anochecer otoñal..

En cada anochecer hay una historia que jamás será contada, un frío que penetra por cada ínfimo espacio del hogar, un otoño implacable de hojas caídas y árboles aún vivos, un cielo de estrellas, una luna sonriente…



Tuxi

martes, 20 de noviembre de 2012

Somos niebla


Nuestra sociedad está basada en un día de niebla. Puede sonar raro, lo sé. Pero esta corta afirmación tiene su breve explicación. La niebla nos impide ver más allá de la propia realidad más cercana, vas andando por una calle larga y no ves el final, o miras hacia la montaña y ésta parece no existir. Es lo que muchas personas hacen en esta sociedad, miran pero no ven la realidad que las rodea, sus problemas, más allá de donde están pisando sus pies o los pies cercanos. Quizás sea hora ya de sacar nuestra propia niebla del interior y abrir los ojos de lo que es la realidad más allá y así ser más conscientes.

jueves, 11 de octubre de 2012

Infinita noche de infinito



Noches en las que un “te quiero infinito” enredado en las sábanas suena a noche en vela. Y es que si te digo infinito es quizás que no lo entendamos demasiado bien. En el siglo V a.C. Zenón de Elea enunció la paradoja de Aquiles y la tortuga: el atlético semidiós desafió a la tortuga una carrera concediéndole cierta ventaja. Aquiles parte del punto A y el quelonio del punto B. Lo primero que debe hacer Aquiles es ir de A a B. Por rápido que se mueva, algo de tiempo debe emplear, y la tortuga, por despacio que avance, algo de camino hará en ese tiempo. Ahora Aquiles está en B y la tortuga en C, con lo que el mismo razonamiento vuelve a empezar y lo hará infinitas veces. Concluiremos que Aquiles nunca ganará (ni empatará) la carrera por pequeña que sea su desventaja inicial y por infinitivamente cerca que en el transcurso de la competición llegue a estar su rival. Zenón, desquiciado, arguyó que no sólo el movimiento es imposible (sería ilusorio), sino que más vale no pensar en el infinito. 

Pero me paro a pensar mientras las horas del reloj parecen pasar infinitamente, aunque algún día tendrán que pararse. Miro por la ventana y veo el firmamento, el universo (recuerdo ese “infinito y más allá”) en realidad no creo mucho en ello, debe de haber un finito aunque no sepamos dónde porque esto es demasiado grande para que nuestras propias percepciones lo alcancen, pero es ese “más allá” lo que desconocemos y por ese siempre utilizaremos infinito como calificativo. Lo difícil de este maldito infinito es que infinitamente lo seguiremos llamando infinito pues es casi imposible conseguir el finito real y objetivo de la realidad. De repente, algo me hace volver a la realidad de la noche y salirme de ese dilema de infinidad, siento una especie de escalofrío y es que creo he entrado en un bucle infinito de amarte. 

viernes, 14 de septiembre de 2012

Libro sobre la filosofía de la vida: Fragmento.


Cerré mis ojos, pasé mis manos por los libros de la estantería sintiendo el tacto y grosor de cada uno de ellos y me detuve en uno. Y ese fue el libro que cambió mi vida.
Ese cambio fue para bien, aunque podría no haberlo sido pues estaba en un punto de decadencia en la vida en la que aún no había llegado a lo más profundo y oscuro, donde ya sólo puede ir para mejor. Para que entendáis mejor mi vida y mi cabeza sobre todo voy a explicar los puntos en los que clasifico mi estado de ánimo. Suelo tener tres puntos: uno donde la luz no para de deslumbrarte los ojos (la felicidad plena); otro donde la luz te deslumbra pero también de repente aparecen unos nubarrones que no sabes muy bien por dónde salir; y, por último, la oscuridad más profunda como cuando te encuentras en el fondo del mar dónde lo único que ya puedes hacer es subir.
Antes de leer ese libro me encontraba cercana de la profundidad pero sin llegar a tocarla aún.

Marta Gr.